miércoles, 3 de febrero de 2010

punto de partida







“el poder para inocularnos a los espectadores ese mínimo de veneno homeopático que nos hiciera temblar ante lo desconocido: el arte que usa lo visible para religarnos a lo invisible”.


Jesús Aguado




Tanto esta cita del poeta como el origen del proyecto pertenecen al libro La astucia del vacío. Cuadernos de Benarés 1987-2004 (Ed. Narila, Málaga, 2005). En este libro fascinante Jesús Aguado cuenta, entre otras muchas cosas sobre la ciudad y sus estados de alma, cómo emprendió hace tiempo un curioso “ritual para conjurar la espera”: el hábito de fotografiar, con máquinas de usar y tirar, perros dormidos.



Aguado escribe en su libro sobre esas fotografías: “Tengo cientos. En las escalinatas que bajan al río, detrás de bicicletas o debajo de tractores y coches, hundidos en montoncitos de arena, en medio de la basura, escondidos en agujeros, sobre un fondo de ladrillos rojos de una obra o de una montaña de guisantes verdes desenvainados o de las carretillas de los basureros o de la ropa tendida, solitarios o en parejas o en grupos, en canalillos de desagüe para refrescarse en verano o sobre cenizas tibias en invierno para calentarse un poco. Quiero saber qué sueñan, y si es conmigo, y entonces qué. Su sueño protege un secreto que me concierne”.



El ritual cotidiano de recorrer la ciudad de Benarés (India) en busca de perros dormidos a los que fotografiar será el eje central de nuestra película. El resto del libro, fragmentos de poemas, anécdotas, anotaciones al vuelo de la desesperación o la esperanza, será nuestra guía para hilvanar pequeñas historias cotidianas, nuestro mapa de la ciudad para aprender, también nosotros, a perdernos en ella.





La película se dejará prender en la figura y la poesía de Jesús Aguado, poeta que vive desde hace años largas temporadas en la ciudad de Benarés. Él mismo, su presencia, su voz, el poeta en persona y las trazas de su impersonalidad estallada en la ciudad sagrada de la India, serán nuestros protagonistas. La película transitará entre la ficción y el documental, en busca de ese “arte que usa lo visible para religarnos a lo invisible”, allí donde realidad y ficción están íntima e indisociablemente ligados.



Jesús fotografía cotidianamente perros dormidos y recopila historias sobre ellos, cercando ese secreto encerrado en su sueño, historias de diversas tradiciones culturales y literarias. Su vida cotidiana en la película estará hecha de esta búsqueda de imágenes concretas y de todas las palabras asociadas a esas imágenes.



Filmar la palabra como algo visible: tarea cinematográfica que bordea lo imposible.


No hay comentarios:

Publicar un comentario